¡Hola de nuevo, querido/a lector/a!
Anoche disfruté de una cena muy especial con tres de mis mejores amigas. Entre risas y reflexiones, una de ellas me hizo una pregunta que me dejó pensando: "¿Qué hay de positivo en tu experiencia con el cáncer, si es que hay algo?".
La pregunta me tomó por sorpresa, pero después de un par de segundos de reflexión, encontré dos respuestas. Una surgió al instante, casi sin pensarlo; la otra apareció durante el camino al baño (porque, seamos sinceros, las mejores ideas suelen llegar en los momentos más inesperados 😆).
Lo primero que respondí, sin dudarlo, fue esto: mi capacidad de superar cada obstáculo que se presentó durante los dos años que duró mi lucha contra el cáncer. Eso se llama resiliencia 🔥.
Si hay algo que aprendí en este proceso, es que somos mucho más fuertes de lo que creemos. Muchas veces nos decimos frases como: "Yo, en tu lugar, no podría con esto." Pero, en realidad, no sabemos de lo que somos capaces hasta que la vida nos pone a prueba. Esa fortaleza, oculta dentro de nosotros, aparece cuando más la necesitamos.
El cáncer me obligó a mirarme al espejo y descubrir una parte de mí que desconocía: una versión más fuerte, más decidida y más capaz de enfrentar lo que sea. No fue fácil, pero hoy puedo decir que cada caída y cada levantada fueron pruebas de una fuerza interior que nunca imaginé tener.
2. Mi segunda respuesta:
Mientras reflexionaba en el baño, me vino a la mente la segunda respuesta. Si algo positivo me llevo de esta experiencia, es la cantidad de personas maravillosas que estuvieron a mi lado.
En los momentos más difíciles, entendí que los seres humanos no estamos diseñados para enfrentar la vida solos. Necesitamos sentirnos queridos, apoyados y valorados. Y yo sentí ese amor en cada gesto, cada palabra, cada abrazo.
Desde quienes me acompañaron en silencio hasta quienes me dieron palabras de aliento en mis días más oscuros, todas esas personas han sido fundamentales. Su apoyo incondicional me mostró que el amor y la solidaridad son motores más poderosos de lo que solemos imaginar.
Si me preguntas, ¿hay más cosas positivas que me llevo de esta experiencia? Claro que sí. Pero mi amiga solo pidió una, y ya le di dos 😜.
Este tipo de reflexiones me recuerdan que, aunque no elegimos las dificultades que nos toca vivir, sí podemos decidir cómo enfrentarlas y qué aprendizajes extraer de ellas.
Esa es una de las razones por las que escribí mi libro: "Renacer en mi otro cuerpo". Este libro es mucho más que un relato sobre el cáncer; es una invitación a redescubrirte, a aceptar los cambios que la vida impone y a renacer desde el dolor y la incertidumbre.
Mi libro es una guía emocional para quienes atraviesan situaciones difíciles, ya sea un diagnóstico médico, una pérdida o un cambio drástico en sus vidas. En sus páginas comparto no solo mi historia, sino también las herramientas que me ayudaron a reconstruirme y a encontrar luz en los momentos más oscuros.
Si estás buscando inspiración o conoces a alguien que necesita un mensaje de esperanza, "Renacer en mi otro cuerpo" puede ser ese empujón que necesitas.
El cáncer fue, sin duda, una de las etapas más desafiantes de mi vida. Pero también fue una oportunidad para descubrir mi resiliencia y conectar con las personas que más quiero.
Gracias por leer hasta aquí y por ser parte de esta comunidad. Si mi experiencia puede ayudarte, o si encuentras en mis palabras un poco de fuerza para enfrentar tus propios retos, entonces todo esto habrá valido la pena.
Te invito a explorar "Renacer en mi otro cuerpo" y descubrir cómo los momentos más difíciles pueden transformarse en oportunidades para renacer.
Con todo mi cariño,
Raquel ❤️
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¡Muchas gracias!
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Raquel Aldavero